Algunas resoluciones de fin de año

Este año ha sido vertiginoso, lleno de cambios. Hay pasos cortos que he realizado y han marcado mi vida de forma positiva. Quiero mantenerlos y mejorar dentro de ellos. Aprendí a valorar cada día. Hay veces que no nos enteramos de los pequeños pasos realizados. Solo cuando volteamos para ver el progreso somos conscientes de los logros de cada día.

Comparto lo que ocurrió este año para mi para que vean lo sencillos que los logros pueden ser. En un mundo cambiante y que espera mucho de nosotros hay que darnos el tiempo de admirar los detalles. Son detalles los que descubrí este año para sentirme pleno. Son cambios que pueden parecer ridículos. Cada uno es simple, pero es gradual; se van acumulando a largo plazo. Mis cambios se resumen en cuatro aspectos:

  • Productividad
  • Salud
  • Organización
  • Motivación

Antes de que pienses que estás leyendo un artículo de revista dominical, dame dos minutos para explicarme. Seguro esperabas una lista larga y detallada con la solución a tus propios problemas. La verdad es que mientras más pensaba de mis verdaderos logros, más corta se hacia la lista. Son cosas directas que todos podemos mejorar en un grado u otro. Si anotas una lista de prioridades, puede que algunos términos de mi lista van a aparecer.

Todo es mejor cuando lo hacemos simple y entendible. Veo esta lista con poca información, pero tiene palabras potentes que tienen un poder innato que es inteligible. Las veo y me siento pleno, satisfecho. No me hace sentir mal y me motiva para el futuro. Me hace sentir orgulloso. Puede que falle en ocasiones, pero tengo mayor conciencia de un marco de mi vida que me conduce a aprovechar los nuevos aprendizajes.

Productividad

Una de mis virtudes es que siempre estoy pensando en algo. En un tiempo corto pasan diez mil cosas en mi cabeza y las quiero realizar todas. Buscaba la manera de hacerlo todo sin presión. Para ser eficiente en cada uno de ellos, tenía que hallar técnicas para lograr estas acciones. Tener un lugar para poder enfocarme y poner mis prioridades cuando era necesario. También se me hacía importante separar los distintos roles que asumo (hijo, estudiante, mago, amigo, etc.) Así fue como centralicé mi vida gracias a la tecnología.

Para mantener orden en la universidad, decidí adaptar varias herramientas. Mi iPad se transformó en mi computador principal donde podía escribir trabajos, anotar ideas de magia, escribir para el blog, leer artículos, ver libros, entre otros. Dejó de ser un producto de consumo para convertirse en una verdadera herramienta. Mantengo mi calendario, lista de cosas, escritos, videos, libros, todo en un solo lugar. Ya no tenía estrés innecesario de tener que prepararme para hacer algo. Tengo todo listo para cuando lo necesite en el momento que quiera.

Es interesante cómo a partir de este cambio principal, los otros tres aspectos se ramificaron. Esto me demostró lo importante que puede ser un detalle en el resto de la vida. La manera en que uso la tecnología es una forma de lograr el objetivo de productividad y puede que cambie en el tiempo. De lo que estoy seguro es que funciona para mí en este instante. Sin el, lo demás no hubiese ocurrido.

Salud

La universidad me afectó en muchos sentidos. La peor fue en salud o al menos en mí bienestar general. El estrés, la ansiedad, la tensión, la falta de sueño y el overload de información no me ayudó mucho. No disfrutaba el día porque me sentía dominado por un agente exterior. No lograba nada y los días terminaban en tortura. En un año había engordado diez kilos, no hacía nada de ejercicio y sufría de fatiga por no tener un horario de sueño correcto.

En abril de este año, todo cambió.

Había leído un artículo sobre cómo mantener tu información sobre lo que comes, las horas de sueño y las calorías que gastas puede ayudar a mejorarte y motivarte. Después de Semana Santa adopté esta idea y realicé la rutina de Insanity por dos meses. La repetí nuevamente. Era una prueba para mí que podía lograr muchas metas si trabajaba en ello todos los días. Al anotar las comidas diarias me mantenía consciente de mi alimentación. Entre el ejercicio y balancear las comidas he estado con mayor control. Y a mayor control, mayor seguridad en ti mismo.

Busqué una aplicación para medir mis horas de sueño y establecer un horario. En menos de dos semanas ya lograba dormir un mínimo de siete horas. Gracias a ello ahora me levanto entre las 5:30am y 7am. Levantarse temprano todos los días, incluyendo los fines de semana, parece una locura para muchos hasta que ves la cantidad de cosas que puedes hacer en la mañana. Puedes comenzar el día centrado en cosas que quieres hacer sin que el resto te moleste y en la tarde te puedes tomar el tiempo con calma.

Gracias a lo que puede parecer algo sin sentido en papel he logrado tener un mejor hábito de sueño, mantengo una alimentación sin excesos y he rebajado alrededor de quince kilos con ejercicio. Estos logros concretos son solo el reflejo de otros logros espirituales que tienen mayor importancia a largo plazo. Ahora tengo mayor autoestima, soy una persona más activa, me siento más productivo en general y estoy cómodo con mi físico. Estos son los resultados que cambian tu actitud más allá de ver tu peso en una báscula.

Organización

Para tener mayor calma mental decidí buscar un sistema en el que no olvido cosas que quiero o debo hacer sin el desgaste que puede resultar en esto. Estar atento de cada cosa que debes hacer mientras intentas estar presente es un inconveniente general para todos. Cada día es más difícil enfocarse en una sola cosa. Yo necesitaba un plan para tener todo a la mano cuando era necesario sin estar preocupado por ello todo el tiempo.

Me encontré con el sistema GTD(Getting Things Done) y OmniFocus 2 para ayudarme. Desde entonces han sido mis sistemas para estar al tanto de todo lo que sucede en mi día y las responsabilidades que tengo conmigo. Con GTD puedo administrar mi tiempo sin pensar en ello constantemente. Esto me permite tener la libertad de hacer mis actividades poco a poco, sin tener que pensar en el siguiente paso.

Lo que me gusta de esto es la sensación que tienes de estar bajo control de tu tiempo. Yo puedo decidir cuándo tengo la disposición de cada cosa. Cuando me animo a revisar algún proyecto que debo hacer, veo Omnifocus y me preparo para hacerlo. Es un sistema sencillo y lógico que recupera sentido a todo ese pasticho de preocupaciones que tienes en la cabeza.

Motivación

Mantenerse motivado es complicado. Ves cientos de artículos sobre mantenerte motivado y cada uno te dice algo distinto. Uno quiere buscar soluciones que parecen arreglarlo todo, pero no funcionan a largo plazo. Para mantenerse motivado no puedes adaptar algo ajeno a ti; debe ser algo innato o personal que siempre te acompañe.

Los pequeños logros te deben motivar, pero a veces los olvidamos, no los reconocemos lo suficiente. Hablo de los pequeños logros porque con ellos se hacen las grandes metas. Hay una palabra japonesa que invita a mejorar 1% cada día. El efecto kainze te invita a hacer una cosa al día para mejorar y luego subir de nivel.

Es importante que se tenga una manera de ver el progreso. Para mantener mi peso es importante anotar mis comidas y ver en la app de Salud como he mejorado con el tiempo. Esto me motiva y ayuda a valorar mi estado actual. Necesitaba algo similar para motivarme en todos los aspectos de mi vida. Tenía que buscar una forma de visualizar las metas a medida que iba progresando.

Hace unos años leí un libro de Richard Wiseman, 59 Seconds. En este libro afirma que mantener un diario puede ayudar en la solución de problemas, mantener la motivación y estar más feliz a largo plazo. Me llamó la atención, pero nunca me dediqué a tener un diario. Pensé que no lo necesitaba y que no lo iba a mantener. Al final de cuentas, nunca había tenido un diario.

Hace un año retomé la idea de tener un diario con una aplicación llamada Day One. La idea de un diario digital se me hacía más viable que un cuaderno en físico. Podía escribir en mi teléfono o tablet sin presión. En enero lo utilizaba con algo de frecuencia y me olvidé del diario por un tiempo. Sentía demasiada presión cuando escribía. Estaba escribiendo para otros y no para mi. Escribía demasiado y me fui desgastando con el tiempo.

La idea de tener un diario fue retomada en octubre. Estaba pasando por una crisis emocional y necesitaba desahogarme, poner mis ideas en orden. También veía el diario como una oportunidad para practicar mi escritura y atreverme a hablar sin miedo. Leí el libro Day One In Depth y me he dedicado a hacer el 30 Day Challenge. Desde el primer día escribo todos los días y dudo que frene.

Tener un diario tiene beneficios a largo plazo y por eso es difícil ver el queso a la tostada en el primer contacto. Los primeros días fueron complicados y me tardaba mucho ordenando mis ideas. A medida que tenía seguridad, lo que escribía era más personal. Lo hago sin presión. Tomo una foto para recordar un momento y escribo un párrafo de mis sentimientos. Si tuve un pequeño logro en el día, escribo a detalle mi aprendizaje. Mientras más escribía, más centrado me sentía.

Cuando escribes, exteriorizas tus sentimientos, tus acciones. Poner en contexto te hace racionalizar para que puedas reaccionar debidamente. Desde que llevo un diario me he mantenido en contacto con mis emociones y eso hace que tenga mayor seguridad. Esto no significa que siempre estoy alegre. Lo importante es el hecho de aprender a reconocerte y manejar tus acciones a partir de ello. Ahora leo cosas que escribí hace algunas semanas y sonrío. Leo las complicaciones que tenía antes y cómo las he mejorado en la actualidad. Es muy especial ver en palabras una versión antigua de ti mismo y ver cómo has mejorado desde ese entonces. Es muy difícil comparar desde el pasado, pero con un diario siempre vas a tener esa oportunidad. Recordar momentos tristes, alegres, divertidos, eso te motiva a seguir adelante. Sentir que todos los días son importantes es lo invaluable de tener un diario.

Otra mañana

Esta resolución es diferente. Dejo a un lado los posibles logro del año siguiente. Es mejor valorar los logros de este año para darle buen pie al próximo. En la actualidad son pocos los momentos que tomamos para agradecernos por nuestros resultados. Nunca sabemos qué nos puede ocurrir a la semana siguiente. ¿Cómo proponerse metas para todo un año? ¿Por qué comprometerse a algo que luego te vas a arrepentir? Una de las peores cosas que nos puede pasar es sentirse culpable de no lograr tus propias metas. Es por ello que no quiero hacer una lista de cosas para el año siguiente.

He aprendido que las pequeñas metas son las que terminan en grandes ideas y prefiero mantenerlo así. Mantengo la calma y no tengo una sobrecarga mental de ideas. Es una enseñanza muy pequeña, pero cambia la vida. Cada día trabaja en ese 1%.

Prepárate siempre para el futuro. Anota en una hoja lo que quieres realizar al día siguiente. Busca la ropa que vas a utilizar en la mañana y te lo vas a agradecer el próximo día. Siempre piensa en algo que puedes hacer hoy para ayudarte el próximo día. Te sentirás tranquilo y dispuesto para todo lo que te ocurra el próximo día.

No pienses en cómo vas a mejorar el año siguiente. Piensa cómo vas a mejorar mañana.

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2 comentarios en “Algunas resoluciones de fin de año

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