Deja lo urgente, empieza por lo importante

 

Hay momentos que piensas demasiado en algo y no lo haces. Piensas en empezar un trabajo escrito y te convences de hacerlo el próximo día. Dejamos de hacer actividades importantes y luego nos atormentan. Siempre hay algo urgente que supera lo importante.

Tengo mil ideas en mi cabeza. Solo puedo escoger algunas para lograrlas. Estructurarse siempre es difícil. Mantener una rutina habitual puede ser tedioso al principio.

¿Suena similar?

Entonces, ¿cómo hacer las cosas sin pensarlas? ¿Qué se necesita para despejar las distracciones? No hay una solución concreta. Cuando empiezas algo, tienes la necesidad de terminarlo. Algo extraño ocurre cuando iniciamos algo. No podemos dejarlo a la mitad. Está comprobado y el fenómeno tiene nombre: efecto Zeigarnik.

Zeigarnik explica que las personas sufren una especie de ansiedad cuando dejan las cosas sin terminar. Uno tiene la necesidad de completar actividades cuando ya tenías la intención de hacerla.

Cuando practico magia, a veces trabajo en una técnica cien veces. ¿Por qué ese número? Porque cuando empiezo a practicar, se me puede cruzar la idea de parar. Con mi meta de hacerlo cien veces tengo la ansiedad de terminar ese número. Al colocar una meta vas a tener esa ansiedad de terminar porque tu cerebro no le gusta dejar las cosas a la mitad. Solo piensa en el remordimiento generado cuando piensas en un proyecto incompleto.

No necesitas utilizar una meta numérica, pero si colocas tu meta en términos concretos el efecto Zeigarnik funciona mejor. Existen escritores que escriben una hora al día. Yo mido mi progreso diario en palabras. Intento escribir quinientas palabras al día, sin importar el tema o si estoy escribiendo varios artículos a la vez. Esto me da libertad para terminar mi meta pero tengo un objetivo concreto que debo lograr diariamente. Puedes utilizar un tiempo específico, pero debes trabajar en una sola acción.

Este efecto puede aplicarse de distintas maneras. Aquí tengo algunas sugerencias:

  • ¿Quieres caminar más a menudo? Utiliza Pedometer++ para medir cuántos pasos haces diariamente. Sino, camina durante quince minutos en cualquier momento del día.
  • Lee un capitulo diario de un libro. Vas a tener un objetivo concreto, sin importar tu motivación del día. O empieza leyendo durante diez minutos.
  • Anota tres cosas que debes hacer al día.
  • Puedes usar Streaks para anotar algunos hábitos que quieres lograr. La idea es tener el impulso de lograr pequeñas cosas diariamente para motivarte.

Son acciones sencillas para intentar la efectividad de este fenómeno. Existen otras maneras de aplicarlo. Por algo las personas que van al gimnasio mantienen sus rutinas con series y repeticiones de ejercicios.

Puede que no exista una manera de empezar las actividades sin pensarlas, pero al menos sabes que si las inicias vas a tener un instinto natural de terminarlas. Aprovecha este efecto para mantenerte motivado. Lo mejor de comenzar la actividad es tener la certeza de terminarlo gracias a un fenómeno psicológico. Si cada día sientes tus logros, vas a tener un mejor estado de ánimo.

Empieza con un hábito que quieres hacer.

Hoy puedes ayudarte a ser mejor el día de mañana.


 

Conoce más del efecto Zeigarnik aquí.


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