Leer: el hábito que cambió mi vida (sin exagerar)

¿Por qué tanto valor a la lectura?

Bryan Callen, actor y comediante, le dijo una vez a David Blaine, el reconocido ilusionista callejero, que ‘la diferencia entre las personas que admiras y todos los demás es que los primeros son las personas que leen.

Mientras algunos ven un programa de televisión, Facebook, Youtube o Instagram, yo opto por leer un libro.

Sí, he sido víctima del síndrome de Youtube donde sin darte cuenta pasaron 5 horas de tu vida viendo cosas estúpidas.

Y me arrepiento cada vez que ocurre.

Esas 5 horas podían ser tiempo de lectura.

¿No les pasa que la lectura parece un reto imposible? Es más fácil quedarse horas leyendo Twitter o likeando en Instagram. A tu mente le encanta ese estímulo constante donde requieres un mínimo esfuerzo.

La lectura es otra historia, donde necesitas de toda tu atención durante largos períodos de tiempo.

Ese primer minuto de lectura parece eterno.

Hey, ¿vas a dejar de responderle a tu amigo por Whatsapp?

Hey, ¿Y si ocurre una noticia desastrosa en Twitter y no te enteras?

Hey, es más fácil ver la película que leer el libro.

Ahí está tu mente, rogando que te desconcentres y busques una actividad satisfactoria a corto plazo.

Desde el 2012, he procurado que la lectura sea un hábito. Mi primer intento fue colocar una meta de 54 libros al año. ¿Lo logré? No, pero leí unos 35 libros, un número que jamás hubiera logrado sin establecer una meta.

Con la universidad, se me hacía complicado encontrar tiempo para leer. Claro, leía las guías y lectura de las materias, pero nada por voluntad propia. En el 2016 eso empezó a cambiar, cuando decidí leer 10 minutos al día. ¿El resultado? 32 libros leídos.

En el 2017 llevo 11 libros leídos (y contando).

‘La diferencia entre las personas que admiras y todos los demás es que los primeros son las personas que leen.

Esta frase resume mi intención de este artículo y la razón por la que la lectura es uno de los pilares de mi día a día.

Estar expuesto a las ideas de libros, artículos y trabajos de investigación permite tener un conocimiento y capacidad crítica que te permite mayor enfoque en diferentes áreas de nuestra vida.

En este manifiesto presento los beneficios que han sido más trascendentes para mí.

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Te ayuda a concentrarte

Leer es para la mente lo que el ejercicio es para el cuerpo.

La lectura exige toda tu atención. Es una carrera de 42K para tu energía mental. Constantemente estás decodificando información y convirtiéndolo en conocimiento. La lectura exige que elimines las pequeñas voces que habitan en tu cabeza para entender el contenido del libro.

Esa capacidad de concentrarte y fijar tu atención a la lectura se extenderá a otras áreas de tu vida. Al inicio solo podrás leer por cortos períodos de tiempo. Luego, tendrás mayor atención en la lectura. Te darás cuenta que al momento de realizar un trabajo o una investigación que involucre mucho tiempo tendrás mayor facilidad para concentrarte. Para un mundo tan cambiante, concentrarse se ha convertido en un talento importante.

Concentrarse parece una capacidad simple, pero puede ser la diferencia en tu éxito personal. Cal Newport en su libro Deep Work asegura que la concentración se ha convertido en una capacidad extraña y valorable en la economía actual. Además, cuando tu mente se logra concentrar aprende a aburrirse, una actividad que nos permite ser creativos y potenciar nuestra capacidad de síntesis.

Conoces nuevas perspectivas

Más allá de la historia que te presenta un novelista, la estética que estructura el poeta, la investigación que ofrece el periodista o el nuevo estudio que expone el académico, la lectura abre la mente porque en cada libro hay una visión del mundo diferente a la nuestra.

Un día lees la destrucción de la vida con Kafka, otro día ves la maravillas de la ciencia con Verne, luego acompañas a Daniel Goleman en un test psicológico y en el fin de semana te recuerdas que Dave Ramsay te puede aconsejar un poco sobre economía. Cada autor es un profesor que te presenta su filosofía de vida a través de sus obras.

Cuando lees, tienes un profesor de vida exclusivamente para tí. Puedes empezar la clase cuando quieras, la puedes dejar para descansar, la repasas cuando lo necesites. El profesor siempre estará allí, dentro del libro, esperando al alumno.

Ciertos aprendizajes no se obtienen de la experiencia ajena, pero si podemos prepararnos con la experiencia ajena para que, cuando el momento se presente, estemos dispuestos a aprender.

Conoces soluciones a problemas que puedes encontrar

Muchas de las dudas que tienes sobre tus emociones, historia universal, la naturaleza, el desarrollo personal, emprendimiento y recetas de cocina fueron respondidas hace décadas, tal vez siglos, en un libro. Solo es cuestión de googlearlo y encontrarlo.

Los conocimientos que he adquirido en libros supera en muchas oportunidades lo que aprendí en un salón de clase o una experiencia personal. A veces necesitamos la manera correcta de enmarcar un problema y el autor correcto nos puede ayudar a ello.

Nunca dudes en investigar un poco de los libros que hablan sobre temas muy específicos. Ellos te pueden sacar de un momento de crisis o aportar una nueva perspectiva a un problema.

Creas influencias positivas

Se dice que cada persona es el promedio de las 5 personas con las que comparte más a menudo. Los libros y sus autores son una manera de aumentar ese promedio. Cada autor representa una persona con la que absorbes ideas por largos períodos de tiempo. No subestimes la influencia que puede generar el tipo de lectura que escoges para tu futuro y tus propios talentos.

Un buen lector = un buen escritor

Si quieres tener buena redacción, llena de contenido e ideas relevantes, la lectura es una columna vertebral. Cuando lees con una postura crítica aprendes más del oficio de escribir que en cualquier taller relacionado al tema.

Quien lee buenos libros se ve influenciado a redactar buen contenido.

El reto: lee 10 minutos al día

Puede parecer tedioso, pero es más sencillo de lo que crees.

Lee 10 minutos al día. Mi recomendación es realizarlo antes del desayuno. En la mañana es el momento donde tenemos mayor energía y menos distracciones. Antes de empezar tu rutina, toma un libro y dedícate a leer durante 10 minutos.

Cuando empecé a leer consistentemente, pasaba media hora leyendo. El tiempo desaparecía mientras me sumergía en la lectura.

Si lees 200 palabras por minuto, leerías 730.000 palabras al año si lees 10 minutos al día.

730.000 palabras que te inspiran, te enseñan y te influencian.

¿Vale la pena?

Si quieres adoptar la lectura a una rutina: ‘lee’ con audiolibros

Una excelente opción para leer sin tener que agarrar un libro son los audiolibros. Mientras estás en el tráfico para ir al trabajo o en el gimnasio puedes escuchar detenidamente un audiolibro sin interrumpir la actividad que estás realizando.

Los audiolibros han sido muy útiles en mi rutina. Pequeños momentos como mi viaje de la casa a la universidad o la hora y media que me la paso en el gimnasio se han convertido en espacios de ‘lectura’. De esta manera puedo ‘leer’ más libros de los que normalmente podría.

Para los que están interesados, Audible es la mejor opción. Tiene millones de audiolibros que están a tu alcance. Basta con descargar el app en tu teléfono y colocarte unos audífonos.

Utiliza Audible Y Descarga Dos Audiolibros Gratis

Como consumidor de podcasts, los audiolibros fueron una opción evidente para mi. Me ayuda a mantener mi ritmo de ‘lectura’. Mi sugerencia para quién desea intentar los audiolibros es empezar con libros de no-ficción o novelas cortas. Para alguien que no está acostumbrado a escuchar por largos períodos de tiempo, una novela puede ser tediosa al inicio. Es un audiolibro, no un programa de radio.

Últimas consideraciones

Algunos consideran el acto de la lectura como un simple entretenimiento, pero no es solo eso. La lectura es un espacio de aprendizaje, donde vas a tu propio ritmo y absorbes conocimiento cuando quieras.

En este artículo de Lifehacker, se menciona la manera en que Stephen King logra leer al menos 4 horas diarias. Siempre tiene un libro a la mano. Lee en la cola del automercado, en el banco, mientras desayuna. Cualquier momento breve en una oportunidad para leer. Además, siempre escucha un audiolibro en su carro.

Jamás me imagino leer como Stephen King, pero este ejemplo nos demuestra que es posible leer en cualquier momento del día.

No lo veas como una actividad aparte, sino como un complemento de las actividades que ya realizas en el día.

La lectura es para la mente lo que el gimnasio es para el cuerpo.

Para tener buenas ideas, hay que influenciarnos de grandes ideas.

Cada vez que abres un libro, es un momento de cultivo de pensamiento.

Lee al menos 10 minutos al día y te prometo que verás una diferencia en tu mentalidad, tu conocimiento y tu bienestar personal.


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Un comentario en “Leer: el hábito que cambió mi vida (sin exagerar)

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