Para Sentir Pasión Por Algo, Debes Mantener Tu Interés

A los diez años, mi creciente obsesión por la magia era evidente. Podía pasar horas practicando un nuevo efecto. Era el inicio de un largo camino en el mundo de la magia y no lo sabía.

Todo inició con un kit de magia de 500 trucos que me regaló mi madrina. Era lo máximo. Nunca aprendí todos los trucos, pero fue bastante lo que aprendí en ese camino.

En otro momento, me regalaron un kit de magia de Lance Burton, el aclamado mago de Las Vegas que fue campeón mundial con tan solo 19 años.

A esto se le acumula mis visitas a la tienda de magia que quedaba en el mismo centro comercial que mi barbería. Cada mes que me cortaba el pelo, una visita a la tienda de magia era inminente.

A mis trece años, mi obsesión por la magia era mayor. Asistía a cursos, investigaba por internet, pasaba horas viendo videos de magos famosos por Youtube. En ese verano de 2008 asistí a mi primera conferencia de magia, del campeón mundial Henry Evans.

En 2009 tuve mi primer profesor, Eduardo Torres. Aprendí la teoría detrás de la magia y perfeccionaba mis habilidades. Ese año logré formar parte de la Sociedad Venezolana de Ilusionismo con uno de los puntajes más altos para ese entonces.

Y mi viaje mágico era imparable para ese entonces. En 2010 participé en mi primer campeonato nacional. En 2011 representé a mi país en el campeonato latinoamericano FLASOMA. Luego en 2012 participé en otro campeonato. En 2013, volví a participar en el campeonato latinoamericano.

Tuve shows, presentaciones e invitaciones para formar parte de eventos.

Y todo inició por un kit de magia.

No creo que en mis primeros años en la magia haya tenido una gran pasión por ella. Mis días de práctica eran bastante intermitentes, no tenía un show en concreto y tampoco tenía los conocimientos para mejorar mis capacidades.

Sigue tu pasión, es lo que dicen. A pesar de ello, son pocas las veces en que una vocación inicia de esta manera.

Todos nos sentimos apasionados por algo. Sea un hobby, un tema en particular, una película, un deporte o cualquier actividad. Conocemos muy bien ese impulso energético de cuando nos gusta algo y se convierte en una fijación. Puede que nos sintamos vinculados con esa pasión durante toda nuestra vida, durante una temporada o esa misma pasión da paso para un nuevo interés.

Sigue tu pasión es lo que dicen muchos.

Pero, ¿cómo seguir algo que cambia tan a menudo?

La pasión suele ser algo bastante visceral e inexplicable.

Seguir Tú Pasión No Es Un Buen Consejo

En So Good They Can’t Ignore You, Cal Newport afirma que seguir nuestra pasión no es la mejor decisión que podamos tomar. ¿Por qué?

En primer lugar, la pasión ocurre como algo netamente emocional. Hay oportunidades en la que nos sentimos apasionados por nuestro trabajo y otros días no.

Mis primeros meses en los cuales me dediqué a ensayar mi rutina de competencia, estaba muy entusiasmado. Me sentía lleno de energía, revitalizado. Estaba haciendo lo que me gusta, lo que me apasiona. Pero eso solo duró los primeros meses.

Cualquier persona cuyo oficio involucra un ensayo y práctica constante, como la magia, el teatro, el deporte y la música, pueden afirmar esto. Messi no se levanta todos los días entusiasmado en realizar un entrenamiento, pero sabe que ese trabajo es necesario para lograr su rendimiento físico como futbolista. Un actor no ensaya todos los días para sentirse feliz, lo hace para hacer un buen espectáculo.

Esperar a la pasión para hacer una actividad es inútil porque habrá días en los que no sentimos esa motivación que nos lleva a hacer el trabajo. Esa es la diferencia entre un músico y una persona que toca guitarra como hobby.

El músico profesional tiene que ensayar todos los días, llueva, truene, o relampaguee, está allí practicando. El que toca guitarra como hobby se sabe algunas canciones y las toca a la medianoche de una fiesta con amigos. No tiene nada de malo hacer algo como hobby, pero si esta persona desea ser profesional tiene que practicar a pesar de que tenga la pasión o no de hacerlo.

En magia es muy común ver personas que van y vienen. Muchas personas lo tienen como hobby y pocos son profesionales. Yo me considero semi profesional. He ganado algo de dinero a través de presentaciones, pero no es una actividad a tiempo completo. Cuando tengo que ser profesional, me preparo y ensayo constantemente. Luego de ello, practico con mayor intermitencia.

Más allá de sentir pasión por algo, debes saber si estás dispuesto a hacer el trabajo constantemente. Esto incluye dos factores.

La primera es saber si disfrutas el proceso. En el caso de la magia, hay muchas personas que disfrutan ser magos, pero detestan practicar. Es muy común escuchar a un mago que no hace un truco de magia porque es muy difícil y toma mucho tiempo. El mago profesional práctica y ensaya a pesar de la dificultad porque disfruta el proceso creador, le gusta hacer algo complicado para luego crear una ilusión inolvidable. Puedes tener toda la pasión por algo, pero si no disfrutas el proceso que se debe hacer, es mejor dejarlo a un lado o mantenerlo como un simple hobby. A final de cuentas, si no tienes la capacidad o la disposición para seguir trabajando hacia la capacidad que quieres realizar nunca vas a lograr desarrollar esa pasión en algo tangible.

Sin embargo, la pasión sigue siendo algo necesario en la búsqueda hacia nuestra vocación u oficio ideal.

Seguir Tú Pasión No Es Un Buen Consejo, Pero Es Necesario Para Desarrollar Capacidades

En el libro Grit, Angela Duckworth explica el proceso que existe para las personas que han encontrado su vocación y tienen la disciplina necesaria para realizarlo como su proyecto de vida:

  1. Interés
  2. Práctica
  3. Propósito
  4. Esperanza

Necesitas pasión y perseverancia para desarrollar la disciplina necesaria. La perseverancia involucra una motivación interna. A partir de esta motivación interna crece la pasión de la que tantos hablan. Pero un aspecto importante que debemos considerar es que en el proceso que delinea Angela Duckworth no incluye una etapa dedicada a la pasión. La pasión es solo un resultado emocional que se produce cuando estamos en el proceso.

La pasión sigue siendo un componente significativo. Es por ello que en el proceso se comenta que se requiere de pasión y perseverancia, uno complementando al otro. La pasión mantiene nuestra energía interna. La perseverancia es la que nos permite avanzar en nuestra vocación. A medida que avanzamos, nuestra pasión se recarga y retomamos nuestra perseverancia para seguir adelante. A medida que vemos el progreso y los resultados, persistimos en nuestra vocación.

Cuando estos dos componentes, pasión y perseverancia, interactúan con nuestro interés es que logramos un balance en nuestro camino hacia la vocación.

Seguir Tú Pasión No Es Un Buen Consejo. Seguir Tú Interés Si Es Un Buen Consejo.

Al comprender esto, sabemos que debemos seguir nuestros intereses. Al experimentar con diferentes intereses, experimentamos con nuestras capacidades y reconocemos con facilidad cuál de nuestros intereses seguirá con nosotros. Así se crea la vocación.

Esto no se trata de renunciar a tu interés si no eres bueno en ello, pero cuando una persona empieza a notar que no progresa en su camino, eventualmente la pasión empieza a desaparecer. Hay otros casos donde los intereses toman tiempo para uno ver progreso.

Si esperas a la pasión para intentar un interés, te quedarás esperando porque la pasión nunca llegará a ti. No esperes a que el interés te llame la atención, porque necesitarás experimentar para ver si crece una pasión dentro de ti. Puedes imaginarte haciendo alguna actividad, pero no sabrás si es para tí hasta que trabajes en ello.

Jamás imaginé que la escritura se podría convertir en una actividad tan importante para mi. Aunque me consideraba competente en ello, solo escribía cuando era necesario. Varios de mis profesores, tanto en bachillerato como en la universidad, me motivaban a escribir ya que consideraban que mi prosa podría avanzar.

En 2015, hice el esfuerzo de escribir un artículo por semana. Aprendí el formato Markdown para facilitar mi trabajo y empecé a escribir. Dedicaba mis mañanas a escribir, diagramar y luego editar los artículos. Me gustaba investigar, leer, dar a entender mi criterio a través de las palabras. Así podía canalizar mis ideas al igual que mis diversos intereses. Sin darme cuenta, terminé siendo un escritor por accidente. Con ello, empezó un nuevo camino para mí. Leía con mayor regularidad, dediqué horas de estudio sobre técnicas de otros escritores, escribía y editaba más seguido. Cada vez que terminaba una sesión era como si hubiese logrado el triunfo más grande de mi vida. Cada vez que publicaba en mi blog, me entusiasmaba decir que mi trabajo era público, donde todos podían criticarlo y aprender de ello.

La escritura, al igual que la magia, se ha convertido en parte de mi identidad como persona. No se trata del título de escritor, sino que disfruto el oficio de escribir.

Esas primeras semanas de escritura no fueron del todo placenteras. Escribir constantemente era algo nuevo para mi. Por más que editaba, siempre me tocaba volver a corregir errores de tipeo y sintaxis. Luego de escribir durante toda la mañana, mi cuerpo se sentía exhausto. Era como ir a un gimnasio, donde ejercitaba mi mente todos los días.

En la actualidad, sigue siendo un reto escribir. A pesar de ello, disfruto el oficio. Este es otro aspecto importante de mantener el interés. Debemos reconocer si realmente nos gusta hacer lo que tenemos planteado. De nada sirve estar interesado en la arquitectura cuando detestamos hacer maquetas, pasar horas luchando para crear un diagrama y haciendo cálculos para medir la viabilidad de construcción de un edificio. Siempre habrá actividades de nuestro oficio que nos gusten menos que otras, pero cuando sentimos que detestamos todos los aspectos del oficio, es mejor buscar otro camino.

Está bien estar interesado por algo y luego dejarlo. ¿Qué tiene en común Paypal y los carros Tesla? Su creador, Elon Musk, cuando sentía que ya no podía seguir trabajando por Paypal, empezó su propia compañía de carros. Empezar de nuevo es parte del proceso. Las personas con una verdadera vocación cambian pocas veces sus intereses y oficios. Pero sí aún sientes que estás en la etapa de experimentación, donde reconoces tus fortalezas y debilidades, todavía puedes cambiar para encontrar el área donde puedes potenciar tus capacidades. Eso sí, cuando encuentres algo en lo que eres realmente capaz, quédate con ello. Trabaja, cruza todos los obstáculos necesarios. A medida que lo hagas, encontrarás cómo la pasión empieza a crecer dentro de ti.

Cuando obtienes esa pasión, ya tienes buena parte del camino hecho. Y si tienes la perseverancia para ver tu progreso, has llegado a tu verdadera vocación.

Sé abierto a diferentes posibilidades para encontrar tu interés. Intenta diferentes capacidades con diferentes grados de interés. Puedes encontrar una capacidad en la que eres muy competente pero no te llama la atención. Date la oportunidad de seguir experimentando y sigue ese camino.

Puede que allí encuentres el verdadero potencial. Uno que jamás imaginaste, pero que te hará feliz de por vida.

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